Descansa en paz, amor mío,
Ahora que la lluvia ya no cae,
Ahora que nos ganó el hastío
Y que el corazón perdonar no sabe.
Descansa en paz, duerme sereno,
Evita el pasado despertar;
Aleja la nostalgia de lo que fue bueno
Y no intentes a corazón regresar.
Descansa, deja todas tus penas,
Contágiate de la falsa alegría;
Inunda tu corazón de la paz ajena
Y no recuerdes tu triste agonía.
Descansa, tú que has muerto,
Reposa y no vuelvas a despertar;
Que sea tu morada el desierto
Y tu destino será el mar.
Descansa, sigue soñando,
Tus ojos no has de abrir;
No veas, no escuches el llanto,
No te enteres de mi sufrir.
Descansa, yo te perdono
Todo dolor que pudiste causar,
Todo rechazo, todo abandono
Y que por ti aprendiera a llorar.
¡Oh amor! Tú que te has ido,
Tú que dejaste en mí un dolor,
Llévate lejos, arrastra contigo
El recuerdo que hay en mi corazón.
¡Oh amor mío! Triste te pido,
Ya no susurres palabras de amor,
Palabras que el viento trae a mi oído
Y me atenazan el corazón.
¡Oh amor mío! Dile al cielo,
Que tu recuerdo no muestre más,
Pues al ver las estrellas yo me desvelo
Y en cada una de ellas te veo brillar.
¡Oh amor mío! Que lees este verso,
Busca en ellos mi llanto y dolor.
Sabrás de la agonía en la que estoy inmerso,
Verás las nostalgia que dejó tu amor.
¡Oh amor mío! No seas tan cruel,
Abandona de noche mis sueños al dormir,
Pues cada noche te vuelvo a ver
Y al despertar de veo partir.
Eres el recuerdo del paraíso perdido,
La nostalgia de un lejano Edén;
Todas las noches sueño contigo
Y al despertar te vuelo a perder.

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